Estimados todos:
Sirva la presente para hacerles partícipes de las primeras imágenes tomadas con mi nueva cámara, que la otra se me había quedado viejica viejica, y hasta su faz aparecía manchada de marcas indelebles de polvo en su captador, cual viruela.
Estas son unas simples y primeras pruebas invernales de mi entorno más inmediato. Las he pasado a blanco y negro pues hace tiempo que no tiraba así y me apetecía. Observen lo peladico que está todo, que los hielos están castigando de lo lindo. Pero qué más da, en pocos días comenzará a rebrotar todo. En febrero, los árboles comenzarán a sentir cómo la savia fluye de nuevo por sus troncos y aparecerán las primeras flores. Almendros primero; cerezos y melocotoneros más tarde; para finalizar con la explosión de los perales y manzanos. Un panorama que prometo traerles, esta vez a todo color.
Mientras tanto, desearles una buena entrada de año y a mi amigo Arkab un extraordinario vino que le llegó a mi santa en uno de esos escasos regalos navideños que han caído por mi casa: el vino se llama Summa varietalis, y es de la bodega del Marqués de Griñón. Bueno, aunque no sé cuanta pastizara costará.
Salud.
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