bajo mi boina

¡Ay mi boina! que esconde vergüenzas y calienta ideas. Pasen y vean, que comienza la función.

R.I.P. (3)

9:14 by , under

Mi madre murió de repente. Contaba 52 años y esperaba a su primer nieto que iba a nacer en apenas unos días. Se trasladó a Ginebra (Suiza) a cuidar de su hermano aquejado de un infarto cerebral y falleció ella primero de una dolencia similar. Quizá fueron demasiadas emociones juntas. Quién sabe. Cuatro días más tarde de morir mi madre, lo hizo mi tío y cinco días más tarde de perder a mi progenitora, nació mi primer sobrino. Han pasado 29 años, pero no puedo olvidar la vorágine de esos días -yo tenía 15 años y las emociones fueron muchas-.
Mi padre acaba de fallecer esta semana. Tenía 83 años y un corazón débil que apenas daba de sí para que el resto de sus órganos funcionara correctamente. Mi padre nunca superó la pérdida de su esposa. Aún así, fue capaz de continuar trabajando para sacar adelante a su familia, de mantenerse en pie cuando el cuerpo quizá le pedía dejarse caer. En los últimos tres meses, mi padre se convirtió en mi hijo. "Sí, papá", solía decirme cuando le reprendía por cualquier cosa.
Mi hijo me ha visto cuidar de mi padre, hablarle de mi madre con respeto; ve cada día a su abuela materna convivir en casa. Mi hijo ha aprendido una lección importante en su vida. No sé si servirá para que, llegado el momento en que yo me convierta en su hijo, actúe de una determinada manera, pero quiero pensar que así será.
Yo moriré algún día, no sé si con 52, con 83 o con quién sabe cuántos años. Lo que sí sé es que me gustaría irme en paz, sintiéndome parte de los míos, pensando que cuando falte alguien mantendrá un pequeño recuerdo en lo más hondo de su ser. Como lo mantengo yo de esos instantes de hace 29 años; como lo seguiré manteniendo de los vividos en estos últimos meses.



| edit post

3 Reply to "R.I.P."

koldo on 8 de mayo de 2009 10:54

Con lágrimas en los ojos: Siento mucho lo de tu padre.

 

Badil on 8 de mayo de 2009 19:04

Le acompañamos.Un beso

 

Nianankoro on 9 de mayo de 2009 10:14

Gracias, no crean que estoy triste. Quizá sorprendido por la rapidez con que se ha desarrollado todo. No obstante, creo que una muerte en la edad normal y sin sufrimiento es una suerte que no todos tienen.